Cómo se calcula el coste (y por qué dos envíos del mismo peso cuestan distinto)
El flete no se cobra por lo que pesa la mercancía, sino por lo que ocupa en el medio de transporte. Por eso una caja de plumas y una caja de tornillos del mismo peso pagan cantidades muy diferentes.
En marítimo consolidado el cálculo se hace directamente por metros cúbicos; en aéreo se compara el peso real con el volumétrico y se factura el mayor. A esto se suman la manipulación en origen, el embalaje si hace falta reforzarlo y, en destino, los aranceles y el despacho; el seguro va incluido en el paquete estándar. Todas esas partidas aparecen desglosadas en la cotización: no hay «gastos de última hora» que aparezcan cuando la mercancía ya está en el barco.